El Teatro Lotería Nacional es un “espacio del pueblo”: Olivia Salomón
Carlos Amador Bedolla, director de la Facultad de Química de la UNAM, y la titular de la operadora de juegos y sorteos. Foto tomadas de la cuenta X
El Teatro Lotería Nacional fuereabierto la noche del martes como la nueva sede de los sorteos tradicionales de la institución. Para la ocasión se contó con el tributo México Canta a Juan Gabriel a modo de espectáculo previo al Sorteo Mayor No. 3994, con todo y “niños gritones”, en el que se conmemoró el Centenario de la Enseñanza de la Ingeniería Química, ya que hace 100 años fue fundada dicha carrera en la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que existe desde hace 110 años.
El billete emitido celebra también el 30 aniversario del Premio Nobel de Química otorgado al doctor Mario Molina, cuya casa de estudios fue precisamente la UNAM.
La ceremonia estuvo encabezada por Olivia Salomón Vibaldo, directora general de la Lotería Nacional, y contó con la presencia de Carlos Amador Bedolla, director de la Facultad de Química de la UNAM, y la diputada Rosario Orozco Caballero.
Al dirigirse al público variopinto, que incluyó responsables de expendios de billetes de lotería, Salomón Vibaldo señaló que “este espacio no es sólo un teatro: es una casa del pueblo. Un lugar donde cualquiera podrá ver cómo trabajamos, cómo cantamos los números y cómo honramos, con absoluta transparencia, la confianza que millones depositan en nosotros. Este teatro es suyo, es de todos, y hoy vuelve a la vida para que sea disfrutado por la gente que ama esta gran institución”.
Legado de Grandeza
Ya que un “espacio del pueblo” debe abrirse con música, identidad y emoción, la funcionario agradeció la presencia de Legado de Grandeza, fundado por Pepe Serrano, colectivo que “acompañó a Lotería Nacional en una gira por todo el país para promover el sorteo del pasado 15 de septiembre, para los migrantes”. Se trata de “muchachos entusiastas, siempre dispuestos a participar con nosotros, a cantar en los centros donde llegaban los repatriados”.
Con información de La Jornada