La lucha libre en México, en riesgo de desaparecer
Coatzacoalcos Veracruz/ 21 de noviembre del 2025
Hay que adaptarse para no perderse
Es mucho más que un espectáculo deportivo, es un reflejo profundo de la identidad colectiva: Daniela Herrerías
Fernanda Solís/ Ola Coatza

En el panorama actual de la lucha libre mexicana, diversas voces expertas han comenzado a advertir sobre los riesgos que enfrenta este espectáculo como parte esencial de la identidad cultural del país.
Entre ellas destaca la opinión de la promotora y fotógrafa cultural Daniela Herrerías, quien cuenta con más de 20 años de trayectoria. La especialista señaló que la creciente comercialización internacional amenaza con desdibujar los elementos auténticos que han caracterizado a la disciplina durante generaciones.
Riesgos actuales y comercialización internacional
Respecto a las amenazas contemporáneas, la promotora cultural mencionó que la compra de empresas mexicanas por parte de corporaciones extranjeras podría convertir elementos culturales auténticos en simples productos mercadotécnicos.
“Me preocupa que lo mexicano se convierta en un souvenir”, expresó al referirse al impacto de esta tendencia.
Para ella, la identidad de la lucha libre corre el riesgo de diluirse si continúa este proceso de apropiación comercial sin regulación.
Falta de regulación y pérdida de memoria histórica
La fotógrafa destacó que uno de los mayores problemas es la ausencia de un organismo oficial encargado de documentar la trayectoria de la lucha libre. Esto deja su preservación en manos de cronistas, aficionados o coleccionistas, lo que provoca inconsistencias y vacíos históricos.
“Esto provoca que se pueda manipular o perder información valiosa. La historia de la lucha libre está a la deriva”, advirtió con preocupación, subrayando la urgencia de fortalecer su conservación.
La lucha libre como reflejo social
La especialista explicó que la lucha libre funciona como un espejo de la estructura social mexicana, retomando modelos, conflictos y valores propios de nuestra cultura.
Aunque es un espectáculo deportivo, también actúa como una herramienta de representación social.
Señaló que en los últimos años ha empezado un proceso de patrimonialización que incorpora elementos culturales que refuerzan su identidad. Este carácter simbólico es lo que distingue a la lucha libre mexicana de la de otros países.
Diferencias entre México, Estados Unidos y Japón
Durante la conversación, la experta habló sobre las diferencias entre la lucha libre mexicana, el wrestling estadounidense y el puroresu japonés. Mientras que Estados Unidos prioriza el espectáculo visual y Japón se centra en lo deportivo, México combina ambas dimensiones.
A esa mezcla se suman continuidad narrativa, rivalidades y simbolismos que conectan profundamente con el público.
“Aquí contamos historias que responden a nuestra realidad. Por eso la lucha libre mexicana es única”, afirmó.
Derechos de identidad y conflictos legales
Otro de los puntos que abordó la promotora fueron los conflictos relacionados con los derechos de los personajes. Comentó que en muchas empresas los luchadores no son dueños de su nombre o imagen, situación que puede derivar en disputas legales.
“Muchos luchadores firman contratos sin conocer sus derechos, y eso permite abusos”, señaló.
Para ella, la falta de claridad contractual sigue siendo uno de los principales retos dentro del gremio luchístico.
El significado mítico de la máscara
En relación con la figura del luchador enmascarado, la fotógrafa cultural explicó que la máscara tiene un significado profundo en México. No solo forma parte del espectáculo, sino que posee un origen ritual con raíces prehispánicas.
“Para muchas personas, el luchador enmascarado es una figura casi mítica”, comentó.
Esta simbología, afirmó, es una de las razones por las que la lucha libre mexicana se mantiene vigente y emocionalmente conectada con el público.
Proyectos de preservación cultural
La creadora visual también compartió detalles sobre sus proyectos, entre ellos 12 Cuerdas, This Is Lucha Libre y De Lucha Por.
Estos trabajos buscan promover el arte originario y preservar la identidad luchística desde una perspectiva documental.
Explicó que su interés nació al observar la intensa interacción emocional entre luchadores y público, un vínculo que considera fundamental para comprender el impacto cultural de este espectáculo.
Ser mujer en un entorno dominado por hombres
La promotora cultural habló sobre los retos de ser mujer en un ambiente laboral tradicionalmente masculino.
Mencionó el acoso laboral, la falta de reconocimiento y el desgaste emocional como problemas recurrentes. “Tienes que estar lidiando con tu carga de trabajo más la carga del acoso o de un abuso laboral”, relató.
Para ella, la lucha por espacios seguros y equitativos dentro de la lucha libre sigue siendo una batalla diaria.
El legado para futuras generaciones
Finalmente, la especialista expresó el legado que desea dejar para las nuevas generaciones dentro de la lucha libre.
“Quiero dejar el valor de la mujer en todo sentido, no solo como fotógrafa, sino también como luchadora. Necesitamos espacios donde se valore nuestro trabajo con una perspectiva de género correcta”, afirmó.
Destacó que, tras veinte años de trayectoria, sigue firme su compromiso con visibilizar las violencias laborales y promover el reconocimiento pleno de las mujeres dentro del ámbito luchístico.